Prometamos jamás desertar!

En recuerdo de Patricia Lorca Robles

En recuerdo de Patricia Lorca Robles

Querida Patricia,

Hace sólo unos días antes de que partiera a Madrid por asuntos académicos nos despedimos, me deseaste buena suerte en el viaje y nos comprometimos a juntarnos en tu casa el próximo miércoles 17 de junio (si tu estado de salud lo permitía) para tener nuestra reunión de mesa de este mes.

Sólo unos días antes me habías contado (bajo reserva absoluta que mantuve hasta que supe que habías partido de este mundo) que te habían encontrado un tumor en un seno que a estas alturas ya habían extirpado y te encontrabas muy bien en reposo. De hecho, no creo que haya sido ese el motivo de tu repentina partida de este mundo.

Querida Patricia, tu optimismo con el que hablamos y la confianza que fuiste depositando en mí durante las pocas semanas que nos tocó trabajar juntos me hicieron generar en pocos días tremenda admiración hacia tu persona.

No sabes cuánto lamento estar lejos en este momento, pero como o saben tu hermana y tus sobrinos, a quienes envío un caluroso abrazo que espero poder dar a mi regreso, he intentado a la distancia hacerme presente para apoyarlos en todo lo necesario.

Como te decía arriba, quizás nos alcanzamos a conocer poco, pero en estos días he leído aún más de ti y todo calza con la mujer que comenzaba yo a observar en la mesa de Providencia. Incansable socialista preocupada profundamente de los Derechos Humanos y de los Adultos Mayores; tus ganas de trabajar y aportar por el éxito conjunto y con ideas permanentes que resaltaran a nuestro partido me llamaron mucho la atención. Aquí daban lo mismo los núcleos, los lotes o tendencias y las diferencias externas, para ti lo importante era como hacíamos política local y ayudábamos a los Adultos Mayores y otros sectores más necesitados de la sociedad.

Alcanzaste a mostrarme que eras una mujer muy agradecida de quienes te dieron apoyo y oportunidades; específicamente me hablaste con mucho cariño de los compañeros Iván Fares, quien fue tu abogado cuando te despidieron de forma injusta y del doctor Sergio Sánchez, de quien recibiste apoyo en temas políticos de Providencia. Mi reflexión en esos momentos fue, que bonita es esa humildad de poder agradecer y mostrar en vida el valor hacia quienes te apoyaron. Tu lo hiciste y eso te aseguro se agradece.

Paty querida, aunque como dijimos fue poco el tiempo que alcanzamos a conocernos (claramente me faltó tiempo para disfrutar más de tus enseñanzas) no me cabe duda que nos harás falta; no sólo a tu hermana, tus sobrinos y otros familiares, sino también al Núcleo Michelle Peña (del que formabas parte), a la mesa comunal de Providencia y a tantas y tantos compañeras, compañeros y adultos mayores que supieron de tu generosidad e incansable trabajo por los Derechos Humanos.

Podría extenderme más, pero no vale la pena, es hora de sumarme al silencio que nos deja tu partida y pedir a los presentes que te den lo que en sigilo cultivaste por mucho tiempo: Un merecido aplauso a tu grandeza que te marcarán dejando un hermoso recuerdo a quienes tuvimos la oportunidad de conocerte.

Abrazo fraterno desde Madrid,

Javier Insulza Merlet

Madrid, 10 de julio de 2019



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